_MG_3290

El EPAM ya es una “pasión” para miles de adultos mayores

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedInDigg thisShare on RedditFlattr the authorBuffer this pageShare on StumbleUponEmail this to someonePrint this page

Con un abanico de posibilidades, el Programa de Educación Permanente para Adultos Mayores de la UNT,  inició las clases en todos sus talleres

“Como todos los años comenzamos con mucha fuerza y vigor; ya en vacaciones están preguntando cuándo comienzan las clases; las actividades concluyen en diciembre, para iniciar nuevamente en marzo. Nosotros tenemos una población de adultos mayores, desde los 50 años, y no es imprescindible ser jubilado, tenemos personas que aún están en función pero tienen un tiempo o espacio para cumplir y realizar algún taller”, dijo la directora del EPAM, Silvina Fénik.

El perfil del adulto mayor de hoy, es diferente. Tienen un deseo definido, poseen mucha fuerza, con ganas de hacer cosas, y sobre todo están muy ligados a las cuestiones físicas. Normalmente, cuando el adulto llega a su médico de cabecera. Este le recomienda hacer actividad física, y nosotros hemos llegado a tener el año pasado una masa de 900 alumnos interesados en estas áreas…Tai-chi, zumba, pilates, gimnasia y yoga”.

“Cuando yo asumí en EPAM, aprendí que la prioridad de estos adultos es el imperioso deseo -y una tremenda fuerza- de conectarse con el aquí y el ahora. Es gente que cuando llega al EPAM es porque tomó una decisión de vida, como una pasión… El EPAM es eso, una pasión”, confesó Fénik.

Tenemos un abanico de actividades que puede gustar a todo el mundo. en el área de las actividades corporales, gimnasia, aerocuarteto y pilates; o en las artísticas, que son las danzas como folclore, ritmos latinos, y tango.

“Esto es maravilloso, yo hago gimnasia y folclore, y voy a empezar cuarteto y zumba. Desde que hago estas actividades, le dije adiós al dolor de huesos. Las clases son completas, ya que nos ejercitan las manos, muñecas, tobillos, rodillas y caderas”, dijo Juana Lamontanaro.

Respirar, relajar y suavizar
Uno de los talleres que más concitan el interés de las alumnas y alumnos es el Tai chi, la práctica de la China milenaria que trajo a Tucumán en 1985, el profesor Alberto Jiménez. “Tenemos 200 alumnos por ahora; es una práctica que se elige porque no tiene impacto. Es de relajación, respiración y ayuda a suavizar las articulaciones.
Tai-Chi se dicta los lunes y miércoles, por la mañana y la tarde, y las salas se llenan de música oriental con la que se aprende a relajarse totalmente.
De hacer marionetas y representar obras haciendo bailar las muñecas para los niños de escuelas rurales, Rosa Rodríguez comenzó Tai-Chi por una dolencia en la columna. “Con esta práctica consiguí lo que la medicina tradicional no pudo: me muevo sin dolor, camino perfectamente, y hago actividades como si fuera una persona joven”, confiesa.

“Lo que me parece interesante es que llegan por la actividad física pero al ver toda la propuesta se van enganchando con otras actividades”, afirma Fénik.
“Es que la mayoría llegamos a una edad que queremos hacer aquellas cosas que no pudimos realizar cuando joven, porque debíamos ocuparnos de la casa, de los hijos, y demás. Ahora tenemos tiempo y estos espacios ofrecen tantas actividades que queremos hacerlas a todas”, dice con entusiasmo Rosa, de 85 años.
Para ella la edad no es ningún obstáculo. De hecho, los alumnos se anotan para dos o hasta tres talleres en el EPAM.

Este espacio que ofrece la UNT, también da la oportunidad de estudiar idiomas, como francés, portugués, inglés, e italiano, e iniciar estudios vinculados a la naturaleza y al hombre, que abordan temas que tienen que ver con nuestro planeta, la ecología y el medio ambiente.

Fénik anunció que pronto inaugurarán un nuevo taller sobre la historia del pensamiento y la filosofía, además de los que ya existen, como arte contemporáneo, pintura, reciclado, vitrux, telar, y un taller dentro de las áreas musicales, de flauta, percusión y guitarra, que es de instrumentos antiguos como el sikus.

“O sea que la propuesta y abanico de posibilidades es inmensa y que cualquiera que se acerque a cualquiera de las sedes podemos acompañarlos en su elección y gustos”, indicó la funcionaria.

Amplia red de espacios
El programa universitario que contiene, asiste y brinda talleres para los mayores de 50 años, es una dirección que pertenece a la Secretaría de Extensión de la UNT, y cuenta con varias sedes tanto en San Miguel de Tucumán, como en el interior de la provincia: la sede central de la capital, en Avenida Sarmiento al 1.100 y otra en Rivadavia 417.
Además cuenta con tres sedes en el interior, en Tafí Viejo, en Concepción y en Aguilares, por medio de un convenio marco que se firmó con cada uno de los municipios donde EPAM trabaja conjuntamente el espacio para los adultos mayores.

El EPAM tiene un eje vertebral que son los talleres que se ofrecen como un ciclo lectivo de educación no formal, de los que se desprenden dos líneas muy importantes: una tiene que ver con el área social, no solo realizan el taller sino que se desarrolla una red maravillosa entre ellos, trasciende, están pendientes de sus compañeros si están pasando por algo, una situación especial, y lo mismo sucede con el personal, atentos, pendientes de sus alumnos si están solos, acompañados si están con algún problema de salud… Hay un acompañamiento permanente. Socialmente también, porque se arman grupos donde viajan, van a tomar café, se juntan en las plazas, y nosotros nos sumamos con actividades especiales el día del estudiante, en el mes del adulto mayor en octubre, con jornadas especiales, por ejemplo. Se arman grupos muy fuertes y sólidos que no solo son para verse en este lugar.

“Lo más importante, es que en EPAM he formado grupos de amigas; salimos los fienes de semana, compartimos cumpleaños, y demás. Eso es muy importante a nuestra edad”, reflexiona Juanita, en una pausa de sus actividades.

Fénik explica que hay otra línea de trabajo, la extensionista. Y destaca que EPAM pertenece a la Secretaría de Extensión, así que con los mismos talleres que la gente se ha ido preparando, entrenando, “vamos consiguiendo la puesta en valor en otros espacios: visitamos otros hogares de adultos mayores que no se valen por sí mismos, o no pueden salir, nosotros los visitamos. Incluso, muchas escuelas nos llaman porque nosotros tenemos un taller de títeres y marionetas y entonces para el mes de los jardines de infantes, en escuelas e incluso en la Casa Cuna les llevamos un espectáculo y compartimos una jornada con ellos, se da un momento de intercambio, de escucha hacia alguien que nos cuenta su experiencia”, agrega la funcionaria.

Inscriben todo el año
Las inscripciones están abiertas todo el año, siempre y cuando el taller no haya llegado a su cupo límite. Si se incorporan a mitad de año en ciertos talleres no hay problema, sí se dificulta en el caso de los idiomas, porque ya han avanzado con las clases y es muy difícil volver a empezar salvo que el adulto entienda el idioma y no tenga inconvenientes con los temas que ya se han dictado.

Para asistir al EPAM hay que presentar un certificado médico, que garantiza qué actividades puede realizar. Se les pide fotocopias del DNI, y del carnet o aval de la obra social a la que pertenecen. Asimismo, deben pagar un seguro que es el de la Caja Popular, la cuota mensual y la inscripción.
La cuota les permite acceder libremente a 3 talleres y ante la amplia oferta que brinda EPAM, se pueden elegir uno artístico, uno físico y uno académico, por ejemplo.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedInDigg thisShare on RedditFlattr the authorBuffer this pageShare on StumbleUponEmail this to someonePrint this page